07 Mar 2025

Tattoox Club: Apertura de un nuevo hotspot en Barcelona

Escrito por Max Gil
tattoox club

En Barcelona saltan chispas en todas direcciones, mires donde mires. Por eso mismo, esta ciudad tiene el don de esconder lugares con facilidad. Quizás te distraigas observando algo llamativo pero sin importancia y justo a una manzana de donde estás, está el lugar correcto. Y los días 31 de enero y 1 de febrero, el sitio correcto era la Calle Ausiàs Marc 8. Allí había un evento del que no sólo saltaban chispas… El Tattoox Club ardía con tanta fuerza que ni la lluvia impidió que lxs amantes del tattoo se moviesen hasta allí.

El Tattoox Club se estrenaba con dos eventos que más que de tattoos, iban de comunidad. Al entrar, el olor a pizza de Grosso Napoletano, burgers de Vicio y las vibraciones del DJ set que había en la planta de abajo te daban la bienvenida. En la primera planta la gente podía charlar con artistas, planear su próximo tattoo y pillar una camiseta o un top de la colección HOT&INKED y la sudadera “My mom hates my tattoos”.

Antes de bajar al piso de abajo donde estaba la fiesta y las cervezas Damm, todo el mundo se detenía en en el baño para hacerse una foto. No es que todxs lxs invitadxs fuesen instagramers, si no que la zona de los aseos invita a eso, a pararse, mirarse en el espejo bajo la luz de los neones rojos y, por último, hacerse una foto, ¿por qué no?

Al bajar encuentras una sala alargada con el techo alto y abovedado, además de varias columnas de piedra. A través de los cristales de la primera cabina se podía observar a Travis Cassel y Perro Peligro practicar carpintería y tatuar una chaqueta. Un poco más adelante estaba la cabina de la tinta en la que Jägermeister servía chupitos en caps de tinta. Y si la tinta unía, el alcohol sellaba.

Si superabas esta zona, encontrarías un espacio abierto con un DJ set, una barra, y al fondo, bajo una luz más tenue estaba la exposición de la artista plástica Ira Torres. Exponía varias de sus obras en las que establecía relaciones entre el mundo físico y el digital con una estética nostálgica y cute. La que más llamaba la atención era la escultura, una versión kinki de Doraemon con cadenas y un demonio saliendo de su bolsillo. Esta esquina ofrecía refugio a quienes estaban cansadxs de tanto movimiento.

No hay apertura sin imprevistos, y cuando una tubería tuvo una fuga el agua amenazó con aguar la fiesta, pero en menos de 10 minutos ya estaba todo bajo control. Y la gente continuó a lo suyo, explorando cada rincón del local, comiendo, bebiendo y bailando.

Por si todavía no había quedado claro, el Tattoox Club no es un estudio de tattoo más, es un punto de encuentro para lxs amantes del tattoo. Allí artistas como Amor de Laura, Karin, Sever, Xènia y Xulotattoos comparten espacio con amantes del tattoo y curiosxs. No hay barreras, solo una comunidad que respira tattoo y que ahora tiene un sitio donde hacerlo.

Si te perdiste la inauguración, que no te pase con los próximos eventos. Tattoox Club apenas ha abierto sus puertas y ya está marcando el ritmo. Echa un vistazo a su agenda y no te pierdas nada 😉

News
07 Mar 2025
Publicación relacionada