¿Cómo sería el techno si fuera un tatuaje? Fácil: Nicolas Endlich, también conocido como Herrenscheide o MCMLXXXV. Un DJ alemán que no solo se pincha sesiones, también se pincha la piel con la misma intensidad con la que pone bombos en su garito de Berlín. Hoy repasamos la evolución de sus tattoos y te avisamos desde ya: no es apto para sensibles.
Desde pequeño, Nicolas ha sido de los que no se quedan con el “menos es más”. Al contrario: disfraces, extravagancia, tuning personal… lo suyo siempre ha sido llevarlo todo un paso más allá. Y eso se nota en sus tattoos.
Desde pequeño, Nicolas ya apuntaba maneras. Le gustaba disfrazarse, tunearse y ser el centro de atención. Esa necesidad de expresarse también se fue trasladando a su piel. Uno de los primeros tattoos que se le conocen es un trébol bajo el ojo, con ese aire entre cansado y místico. Mestre, por cierto, tiene uno parecido (guiño guiño).
Entre los clásicos que lleva desde hace tiempo están también el laurel y la palabra Offenbarung, que significa «revelación» en alemán. Pero el gran cambio vino con su blackout, esa masa negra que recubre buena parte de sus brazos y termina en picos, como si lo estuviera absorbiendo una sombra. Mestre ha investigado y sitúa el cambio entre junio de 2021 y octubre de 2022.
Sin duda, el gran punto de inflexión fue su blackout total. Un cambio radical que lo redefinió como icono. Según nuestras pesquisas (y las de Mestre), se lo hizo entre junio de 2021 y octubre de 2022. Una decisión estética tan definitiva como el drop de las 5AM en Berlín.
Y no se quedó ahí. Algunos de sus tatuajes han evolucionado con él. Por ejemplo, esa bola de energía en el torso que se ha ido rellenando poco a poco hasta parecer un núcleo cargado a punto de explotar. O su cabeza, que pasó de tener solo su nombre artístico a un diseño tipo tribal blastover que forma algo así como unos cuernos. Estética de demonio elegante, aprobado.
Y si el cuerpo es un templo, el de Herrenscheide seguro que es un garito alemán de techno.