A Toni le conocen por sus tattoos atrevidos y su uso magistral del contraste. Y es que, sin duda, es un experto con más de 15 años de experiencia. Por eso, no nos extraña que haya dejado su huella en casi toda Europa y, además, haya desarrollado un estilo ecléctico de realismo que ha sido bautizado como realismo fusión. A día de hoy, trabaja en su propio estudio, Nova Tinta, un lugar en el que plasma su visión.
Para Toni, los degradados son fundamentales para conseguir transiciones suaves que, al mismo tiempo, aportan profundidad a sus diseños. Asimismo, para definir detalles y texturas, Toni se destaca utilizando la intensidad de los pigmentos y jugando estratégicamente con el contraste. Gracias a este enfoque, sus tatuajes ganan volumen, consiguiendo un efecto casi tridimensional. Además, el uso que hace de los claroscuros potencia aún más el realismo de sus tattoos.
Por todo esto, Toni brilla tanto en el trabajo en blanco y negro como en piezas a color. No obstante, su verdadera fortaleza es su capacidad de adaptación, lo que le permite mantener su estilo en cualquier diseño, sea cual sea su complejidad.
Los retratos de Toni son tan fieles a la realidad que te costará diferenciarlos de cualquier foto. También le gusta tatuar elementos naturales, recreando la luz, las sombras y la textura de los paisajes con una precisión increíble. Así, ha llevado el realismo fusión más allá de la simple recreación, interpretando la realidad de forma única.
Toni Nova reinterpreta constantemente sus piezas, cargándolas de simbolismo. Desde el degradado hasta los detalles más imperceptibles, nada está hecho al azar: cada trazo cuenta y transforma sus tattoos en piezas únicas.